Todo empezó cuando en 1958, en la ciudad más grande de Ghana, activistas y líderes políticos crearon la primera Conferencia de estados independientes africanos. Era la primera conferencia panafricana en el continente y creaba con ella el África Freedom Day, como símbolo de liberación de la dominación y explotación extranjera.
Cinco años más tarde, distintos líderes políticos se reunieron en la capital de Etiopía para fundar la Organización para la Unidad Africana (OUA) que hoy se llama (U.A). Una organización que serviría para unir las voces de los distintos países del continente y acabar con el colonialismo que había repartido su territorio entre seis potencias europeas en el siglo XIX.
Cada año, el día 25 de mayo se celebra el Día de África en todo el mundo. En esta fecha, los medios dedican algunas líneas a un continente que parece desaparecido el resto del año.
Un día para 1.200 millones de personas entre las que se encuentran las víctimas de los principales conflictos del mundo actual. Habrá que plantearse si un solo día es sufi
El Día de África es un día más. Uno de tantos en los que queremos acabar con la falta de financiación de los principales conflictos en África. Uno de esos días en los que nos gustaría asegurar que la comida llega hasta cada familia refugiada. Un día en el que ojalá no se hubieran recortado las raciones de comida ni hubiésemos recibido alertas de muertes masivas en Nigeria, ni en Sudán del Sur, ni en Somalia por causas que se pueden evitar.
Un día para seguir esforzándonos por que 2011 no vuelva a suceder, aunque la sequía lo ponga todo en contra. Otro día para pedir tu apoyo y esperar que el año que viene, en el Día de África, haya más motivos para celebrar.
