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Guáimaro y la nueva Constitución

Por: MSc. José Madera Medina. Departamento de Historia

La Asamblea y Constitución de Guáimaro del 10 de abril  1869 y la nueva  Constitución Socialista de la República de Cuba en los 150 años de Revolución

 El 10 de abril de 1869 en el poblado camagüeyano de Guáimaro, a solo 6 meses de la Declaración de Independencia proclamada por Carlos Manuel de Céspedes  en el ingenio Demajagua, y a 6 meses también de heroico combatir por la independencia de Cuba  del joven Ejército Libertador, sesionó la  primera Asamblea  Constituyente cubana, que después de duros e importantes debates dejó para la historia de Cuba en general y del derecho y constitucionalismo revolucionario cubano en particular,  la Carta Magna, que como primera  ley de leyes, subordinó a las decisiones de una Cámara de Representantes al  naciente movimiento militar y a la nación que se fraguaba en tan trascendental contienda.

Sin pretender, ni poder hacerlo en este minúsculo espacio, entrar en los análisis valorativos para hallar los puntos factibles y los no factibles de este loable empeño de los constituyentitas cubanos y de los que les siguieron, o les que la adversaron, está trazó un camino, dejó una marcada huella a tener en cuenta  por estudiosos del tema y de la historia,  o por el simple cubano patriota que debe beber siempre en la rica, bella y aleccionadora historia de Cuba.

Hoy a 150 años de  quedar aprobada la Constitución de Guáimaro, primera Constitución de la República de Cuba en Armas, y  primera expresión de voluntad política y jurídica cubana, es imperativo recordar, al menos en segmentos de ideas, algunos de los grandes valores que en torno a este  acontecimiento jurídico y patrio se nos presentan.

Por temor a los modelos  de dictaduras se debatió desde los primeros momentos en propuestas camagüeyanas y villareñas que el poder se centrara en la Cámara de Representantes ,que funcionó como centro legislativo y de poder, a la cual se subordinaba el presidente de la República, a quien podía demover, así como al Jefe del Ejército. De hecho pocas facultades le otorgaba al ejecutivo .Se decidió aprobar como bandera nacional la de Narciso López, que además había sido enarbolada por los camagüeyanos y no la  Céspedes, que se acordó fuera siempre utilizada en las sesiones de la Cámara. De trascendental importancia para la revolución y la nacionalidad cubana que cristalizaba  es el es el Art. 24 en el que se declara que: “Todos los habitantes de la república son enteramente libres”, así como el Art. 28  que declara: “La Cámara no podrá atacar las libertades de culto,imprenta,reunión pacífica, enseñanza y petición, ni derecho alguno inalienable del pueblo”.No se puede olvidar tampoco que en las sesiones de la constituyente de Guáimaro se hizo escuchar  la voz enérgica de una mujer camagüeyana y cubana, Ana Betancourt , clamando por los derechos e igualdad de la mujer, frente a una sociedad discriminatoria y machista, en los umbrales de una revolución que en su práctica  más posible enfrentó esta secular discriminación.

Es de significar que en las sesiones de trabajo, debates y propuestas participó el pinareño, sanjuanero de origen (Río Seco), Rafael Morales (Moralito), también conocido como (pico de oro) por su verbo encendido y patriótico.

Un balance de la Constituyente y la Constitución de aquel histórico 10 de abril nos indica que, si bien es cierto que la Constitución a través de sus 29 artículos trasluce, como dice el destacado jurista y profesor, Julio Fernández Bulté, el pensamiento político que alentaba  a los jóvenes camagüeyanos y villareños y refleja, en toda su dimensión, la contradicción que recorría en aquel momento las filas del movimiento insurrecto.  De un lado la posición realista, práctica y operativa de  Carlos Manuel de Céspedes…”y al otro lado, frente a los criterios pragmáticos cespedistas , “…los jóvenes  camagüeyanos y villareños levantaban su afiebrado jacobinismo, las ideas civilistas más nobles y el ideario filosófico del iluminismo, del iusnaturalismo y del republicanismo absoluto.Ajenos todavía a los rigores de la  contienda bélica, pensaban encontrarse en una república que quería desplegar en toda su grandeza civil y moral, cuando ciertamente ésta sólo era una noble aspiración de los mejores hijos del país que a penas habían comenzado a unirse como nación.”.

La Constitución de Guáimaro, con sus defectos derivados de su excesivo civilismo, y a pesar de que tuvo que ser modificada siete veces para hacerla más viable y más práctica, tiene el mérito merecido de haber organizado por primera vez al Estado cubano, y con ello haber conseguido uno de los elementos básicos en el proceso de formación de la nación cubana, y auque formal y temporalmente, aunó voluntades políticas, en igual sentido trajo una unidad que no pudo ser sostenida, y por ello fracasó la Revolución en medio de las divisiones , las indisciplinas y de la ineficacia del gobierno representado por la Cámara que como fruto de ella nació. Con ella se inició del proceso histórico del constitucionalismo revolucionario cubano que nos llevó la Constitución Socialista de la República de Cuba de 1976 ya la actual que este 10 de abril se proclama.

Este 10 de abril de 2019 al cumplirse exactamente 150 años de la aprobación de la Constitución mambisa de 1869,primera Constitución cubana que daba forma por primera vez aun Estado y a una nación en formación nuestro pueblo abraza la  proclamación de la nueva Constitución Socialista, nacida en 1976, y ahora finalmente reformada y actualizada a tono con los nuevos tiempos y en función de objetivos futuros de nuestro Estado Socialista democrático de derecho , que en sin igual ejemplo en el mundo se elaboró y aprobó donde  el pueblo  como principal ente constituyente participó en su construcción y con el voto afirmativo la aprobó haciendo realidad ,no solo el precepto martiano  de que dice: “Yo quiero que la  ley primera de nuestra República sea  el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre ,“sino también su otro precepto de hacer una república, “Con todos y para el bien de  todos” .

¡Bienvenida nuestra renovada Constitución Socialista, nuestra, vuestra, tuya, mía, de nosotros, en fin, de todos!

 

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Departamento de Comunicación Institucional

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