Por: MSc. José Madera Medina
Profesor de Historia y Comunicador Cultural del Departamento de Extensión Universitaria de la Universidad de Pinar del Río «Hermanos Saíz Montes de Oca»
Cada 20 de octubre, los cubanos -especialmente los revolucionarios- nos reunimos en torno a una celebración que trasciende el mero calendario. Conmemoramos con orgullo y patriotismo los sucesos históricos de aquel octubre fundacional de 1868, cuando entre el 10 y el 20 de ese mes germinó la nación cubana como resultado de un prolongado proceso de gestación nacional.
De este periodo crucial emergieron los símbolos patrios que hoy nos identifican: el Himno de Bayamo, entonado por primera vez el 20 de octubre de 1868; la Bandera Nacional y el Escudo Nacional, concebidos durante la lucha independentista y oficializados en la Asamblea Constituyente de Guáimaro, que el 10 de abril de 1869 promulgó nuestra primera Constitución.
Precisamente por el profundo contenido patriótico y identitario del himno compuesto por Pedro Figueredo (Perucho), y por su significación cultural, Cuba celebra cada 20 de octubre el Día de su Cultura Nacional. Esta conmemoración fue instituida en agosto de 1980 mediante el Decreto No. 74 del Consejo de Ministros, que reconoció con sólidos argumentos históricos y sociales la importancia de esta fecha.
En sus considerandos, el Decreto establece:
POR CUANTO: «Reconocemos en el Himno Nacional de Cuba, nuestra Bayamesa, el símbolo en el que se entrelazan el amor a la patria y la decisión de combate, la expresión artística de ese acto cultural donde el pueblo afirma y conquista su identidad».
POR TANTO: «Instituir el 20 de octubre como el ‘DÍA DE LA CULTURA CUBANA’ en conmemoración de la liberación de Bayamo y de que el pueblo entonó por primera vez nuestro Himno Nacional… manifestación artística de ese profundo e irreversible acto configurador de la conciencia cubana».
Nuestra Bayamesa, que pertenece a todos los cubanos fieles como La Marsellesa a los franceses, representa nuestro canto de guerra y victoria, nuestra marcha unida hacia la patria que soñamos. Sus estrofas nos recuerdan que «morir por la patria es vivir», y nos convocan a las armas cuando la afrenta amenaza nuestra soberanía.
En estos tiempos de renovados desafíos, cuando el imperialismo y sus aliados intensifican sus agresiones contra la Revolución Cubana, debemos aferrarnos con mayor fuerza a nuestros símbolos nacionales. Defender nuestras verdades y unidad significa proteger la esencia misma de la cubanía.
Como afirmara el invicto Comandante en Jefe Fidel Castro: «La Revolución es hija de la cultura y de las ideas». Hoy, frente a las amenazas que se ciernen sobre nuestro proyecto social, corresponde asumir con valor el legado de aquellos bayameses que hace 157 años cantaron por primera vez nuestro himno de combate.
Que esta celebración nos encuentre más unidos que nunca, dispuestos a convertir en realidad las estrofas inmortales de nuestro Himno Nacional, defendiendo con capa y espada la cultura y la Revolución que nos definen como nación.
¡Viva el Día de la Cultura Cubana!
¡Viva el Himno Nacional en su 157 aniversario!
