Bienvenidos al nuevo sitio de noticias de la Universidad de Pinar del Río «Hermanos Saíz Montes de Oca»
UPR

Palabras del Rector en el Claustro Solemne por el 50 aniversario de la institucionalización de los Estudios Superiores en Pinar del Río

Escrito por dcom

10 de noviembre de 2022

Compañero Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República

Compañera Yamilé Ramos Cordero, Presidenta del Consejo de Defensa Provincial.

Compañero José Ramón Saborido Loydi, Ministro de Educación Superior ó:

Compañera Miriam Alpízar Santana, Vice Ministra de Educación Superior.

Demás compañeras y compañeros de la presidencia, ex rectores y fundadores de la educación superior en Pinar del Río, jubilados de nuestra Casa de Altos Estudios.

Rectores de instituciones de educación superior que nos acompañan y demás invitados

Queridos profesores, estudiantes y trabajadores de la Universidad de Pinar del Río “Hermanos Saiz Montes de Oca”.

Los daños provocados por el Huracán Ian no nos permitieron desarrollar esta sesión solemne el pasado 22 de octubre, fecha en la que se cumplieron exactamente 50 años del inicio de los estudios superiores en Pinar del Río, aunque veníamos desarrollando un amplio programa de actividades alegóricas a la fecha desde meses antes.

La firme voluntad y el acompañamiento certero de la dirección del Partido y el Gobierno en la provincia, que ha sido una práctica histórica en todos estos años, han permitido materializar esta magna cita universitaria, aún en las muy difíciles circunstancias luego del devastador huracán. Para sus principales cuadros nuestro eterno agradecimiento y respeto.

Hablar de 5 décadas de Educación Superior en esta provincia no es posible en unas breves cuartillas, la naturaleza del momento lo amerita, pero de ello se encargará más adelante el Historiador de la Ciudad y profesor de nuestra casa de estudios.

Acudir a la historia no solo proporciona conocimiento, nos lleva además a entender la configuración de la realidad actual, es lo que haremos para hablar de los momentos que vive hoy nuestra Universidad.

El triunfo revolucionario del 1959 encontró mucho más agravados los viejos males docentes universitarios, caracterizados por la libertad de cátedra, la corrupción, el verbalismo, el memorismo, el pasivismo entre otros.

Pinar del Río, era una de las regiones más atrasadas del país, en todos los órdenes, incluida por supuesto la enseñanza superior. Nos llamaban la “Cenicienta de Cuba”.

Todo el quehacer de la educación superior pinareña hasta el triunfo de 1959 se resume en que en ese momento Pinar del Río contaba con apenas 541 graduados de nivel superior, de ellos 33 mujeres. Absolutamente ninguno de ellos se había formado en esta provincia.

Sencillamente para los gobiernos de turno hasta ese momento una Cenicienta no podía tener universidad. Al decir del comandante en jefe Fidel Castro Ruz el 26 de julio de 1976… y cito: “en Pinar del Río ni soñar siquiera con una instalación universitaria antes de la Revolución”. (fin de la cita)

La Revolución triunfante comienza a dar pasos importantes hacia el desarrollo de la educación superior en todo el país:

La Campaña de Alfabetización en 1961, en la que decenas de miles de cubanos vieron por primera vez la luz de la enseñanza, preparándose para ingresar a todos los niveles educativos, incluido el universitario.

La Reforma Universitaria de 1962, marcó el nuevo paradigma de una educación superior no ajena y de espaldas, sino comprometida y de frente a las necesidades más profundas de la nación.

Esta dejaría establecido los fines de la nueva universidad cubana, al plantear y cito: “…que tenía que corresponder a la universidad administrar la enseñanza superior a sus alumnos y extenderla hacia todo el pueblo, facilitando así que las universidades se pintaran de blanco, de negro, de mulato, de obreros y de campesinos…”

Más adelante la Reforma establece que “… las universidades debían ocuparse de las tareas de investigación científica,  de la difusión del conocimiento y la cultura, sería obligación de estas instituciones la formación de profesionales en el número y la calidad demandadas por las necesidades del país, la colaboración con instituciones científicas, la elevación de la cultura del pueblo a través de la extensión universitaria y el fomento del intercambio científico y cultural entre Cuba y los demás países del mundo.

Veamos como en Pinar del Río se han atendido estos preceptos.

Desde el año 2017 ostentamos la categoría de Institución Certificada en la calidad de sus procesos, somos una universidad mucho más diversa, en la que se forman profesionales en 34 carreras y 13 Técnicos Superior, confluyendo la formación en ciencias forestales y agropecuarias, técnicas, sociales y humanísticas, económicas, de la cultura física y el deporte y las pedagógicas.

Sin dudas estas últimas imprimen una cualidad a una institución que debe distinguirse por poseer una vocación hacia la práctica del deporte sano y la formación pedagógica cada vez más sólida de su claustro y de sus estudiantes.

En esta institución se han formado 66513 profesionales, de muy diversas ramas del saber. De ellos 40399 son mujeres, para un 60.74%. Han egresado 132 jóvenes de los cursos de Técnico Superior, y en las próximas semanas alcanzarán el título de graduados más de 1200 nuevos profesionales.

Los egresados de la universidad pinareña están diseminados por la provincia y el país, entre los que podemos encontrar dirigentes de Partido y del Gobierno a todos los niveles, cuadros y directivos universitarios, de empresas, instituciones y organismos, deportistas, artistas e intelectuales.

También hemos contribuido más allá de nuestras fronteras, porque la vocación internacionalista de la Revolución Cubana, se ha hecho presente en nuestras aulas formando 1299 profesionales de unas 59 naciones del mundo en el pregrado y algunos cientos en el postgrado.

Se exhiben además cerca de 200 convenios internacionales  con instituciones académicas de África, Asia, Europa, América Latina y el Caribe, incluyendo a los Estados Unidos, además de la participación en proyectos y redes internacionales.

Es digno reconocer que la calidad de los graduados universitarios pinareños está avalada por los niveles de acreditación de muchos de sus programas de pregrado, algunos de los más reconocidos con niveles de excelencia, así como por los buenos resultados históricos obtenidos en inspecciones generales y evaluaciones institucionales.

En cuanto a los aportes a la ciencia y la tecnología hoy contamos con una institución vinculada a la solución de problemáticas asociadas a las principales prioridades y a los sectores estratégicos de desarrollo del país. Decenas de proyectos de investigación-desarrollo, con cientos de resultados introducidos con un alto impacto en la vida económica y social de la provincia y el país.

Centenares de profesores y estudiantes revolucionarios se han vinculado a las tareas de investigación, de asesoría a los gobiernos y entidades del territorio en el desarrollo local.

260 doctores, cientos de masters y especialistas, de profesores auxiliares y titulares son parte del patrimonio de recursos humanos con que contamos, con una amplia proyección de formación doctoral, en la aspiración de alcanzar la categoría de Institución de Excelencia en 2024.

Este centro ha aportado en estos años, académicos titulares a la Academia de Ciencias de Cuba, única institución pinareña con ese aval.

Se asegura la visibilidad de nuestros resultados científicos a través de 4 revistas científicas bien posicionadas a nivel internacional y hemos aportado innumerables premios nacionales e internacionales derivados de la ciencia.

La universidad asegura la oportunidad de superación continua de los profesionales a través de una amplia gama de programas académicos de postgrado de reconocida calidad, con el 62% acreditados de excelencia.

Hoy Pinar del Río cuenta con 1 Centro Universitario Municipal en cada municipio, cuya función fundamental está en aportar al desarrollo local desde los procesos sustantivos universitarios y que recientemente se cumplieron 20 años de su creación, en una genuina respuesta al programa de universalización de los estudios superiores en la provincia.

¿Y qué decir de los aportes de nuestros profesores y estudiantes al deporte y la cultura en la provincia y el país?: decenas de atletas de alto rendimiento formados como profesionales universitarios en nuestras aulas, en una contribución imprescindible al desarrollo del movimiento deportivo cubano.

La vocación social de nuestra universidad ha sido un sello distintivo importante en estos 50 años. Decenas de proyectos socio-comunitarios, participación en los programas de la Revolución, el trabajo comunitario integrado desde una visión científica, con un Proyecto de Desarrollo Local de corte social que se ejecuta en tres Consejos Populares de este municipio, son algunos de los tantos ejemplos de que la universidad pinareña ha estado siempre junto al pueblo.

Poseemos los juegos deportivos universitarios más longevos de vueltabajo, los “Guamá”, que solo la etapa de pandemia ha impedido su celebración y que en los últimos 7 años se han visto animados con la presencia de una Facultad de Cultura Física que ha elevado su nivel competitivo y la rivalidad en las competencias.

El movimiento de artistas aficionados, por otra parte, ha aportado al bienestar de la comunidad universitaria y pinareña en general. De él han surgido figuras que hoy son parte del talento artístico provincial, nacional e internacional.

Contamos con infraestructura de becas, laboratorios, aulas, bibliotecas, instalaciones para la práctica del deporte y el desarrollo cultural. El estado asegura un presupuesto que garantiza la vitalidad y el desarrollo de la institución y somos capaces de autogestionar una parte importante de los recursos financieros convertibles necesarios para garantizar el avance de los procesos universitarios.

La Universidad que en síntesis les he mostrado, ha asumido liderazgo dentro de los nuevos actores económicos del país, al constituir la Mediana Empresa (MIPYME) Consultores UPR, S.U.R.L, que ya muestra resultados alentadores.

Quedarían incompletas estas valoraciones si no reconocemos los aportes de la educación médica pinareña, aportadora de miles de profesionales que han llevado a Pinar del Río a exhibir indicadores de salud propios de países de primer mundo y han sabido colocar en alto el nombre de la patria y del sistema de salud cubano en muchos rincones del planeta.

La difícil y compleja etapa de la COVID-19 no detuvo el quehacer universitario, fue un momento también de crecimiento, actuando como una extensión hospitalaria en la que cientos de sus estudiantes, profesores, trabajadores y cuadros prestaron servicio de apoyo como voluntarios, en disimiles tareas de alto impacto social, avanzando paralelamente en muchos de los indicadores y metas propuestos para los años 2020 y 2021.  

La recompensa a tanto esfuerzo y dedicación ha sido la Bandera de Proeza Laboral otorgada por la Central de Trabajadores de Cuba. La Unión de Jóvenes Comunistas nos ha distinguido con la condición de Jóvenes por la Vida y el Ministerio de Educación Superior con premió con un Reconocimiento Especial.

Como si la pandemia de COVID-19 no hubiera sido suficiente para probar las fuerzas y el empuje de la comunidad universitaria, en fecha tan reciente el poder de la naturaleza arremete contra la provincia con un poderoso y desastroso huracán, siendo nuestra Universidad también victima de la destrucción.

Nuevamente se pone a prueba la voluntad, sentido de pertenencia, humanismo, solidaridad, responsabilidad y convicción revolucionaria del colectivo de estudiantes y trabajadores, quienes con los cuadros al frente logran en apenas 15 días reanudar las actividades docentes y los demás procesos sustantivos y aportar de manera significativa a la recuperación de la provincia.

Compañeras y compañeros, hemos tratado de reflejar en unas pocas líneas lo que tomaría semanas o meses detallar, confiamos en que hayamos sido capaces de resumir lo que demuestra que, no sin dificultades e insuficiencias que superar, la Universidad de Pinar del Río “Hermanos Saiz Montes de Oca” ha constituido un pilar imprescindible para el desarrollo de la provincia.

Entonces podemos sentirnos orgullosos de haber respondido a los estudiantes de 1871, a Martí, a Agramonte, a Mella, a Trejo y José Antonio, a Sergio y Luis y a muchos otros que tanto lucharon por una educación superior en Cuba de calidad y pertinencia social.

Nuestro infinito agradecimiento a los fundadores, que con sus manos, su inteligencia y su altruismo iniciaron esta obra para que hoy tuviéramos una Princesa coronada de universitaria.

De manera especial el reconocimiento al Comandante Julio Camacho Aguilera quien con su audacia y su visión de futuro solicitara al Comandante en Jefe Fidel Castro, fundar la universidad en la provincia. Hoy sentimos el orgullo de tenerlo entre nosotros, ostentando también la condición académica  de Doctor Honoris Causa.

La retribución a aquellos que fundaron y crearon tiene que ser continuar fortaleciendo su legado, es difícil el reto pero no imposible, enfrentamos momentos complejos como también lo hicieron ellos, tenemos que multiplicarnos y fortalecernos para seguir avanzando, para legar a las futuras generaciones una universidad que necesariamente tendrá que ser mucho más pertinente.

Un especial reconocimiento para el claustro universitario, más de 1500 profesionales de alta calificación, que día a día sortean las más disimiles dificultades para imponerse al reto de avanzar y lograr lo que a un profesor universitario le es obligado por convicción.

Las felicitaciones a nuestros trabajadores de apoyo, sin ellos no habría universidad, así de simple, son el alma del sostenimiento de servicios de alta competitividad, sus aportes, a veces anónimos, contribuyen a que avancemos en aquellos procesos que consideramos de mayor prioridad.

La exhortación a nuestros estudiantes, que son el sentido de ser de la institución, para que todos los días se esfuercen y hagan realidad el pensamiento de Sergio Saiz Montes de Oca y cito:  “ser estudiante no es solo repetir en un examen materias, la mayor parte de las veces aprendidas ligeramente, ni asistir todos los días a clases y hacer de vez en cuando una trastada. Ser estudiante es mucho más que eso, es llevar en su frente joven las preocupaciones del presente y el futuro de su país”.

Para ellos el reconocimiento por ser cada día protagonistas de nuestros logros y por haber desarrollado con éxito en días recientes las sesiones del 10mo Congreso de la FEU, en la víspera de las celebraciones por el centenario de su fundación por Julio Antonio Mella.

A los cuadros de dirección institucionales y de las organizaciones políticas y de masas. Sigamos compartiendo y celebrando las satisfacciones del éxito y sacando las mejores experiencias de los reveses. Es ardua nuestra labor, pero debemos tener conciencia que hubo muchos otros que hicieron porque hoy tuviéramos estas realizaciones.

A Fidel, máximo artífice de toda esta obra, en el homenaje póstumo que cada año tributamos en el aniversario de su desaparición física, le decimos que se sienta orgulloso de la educación superior que los pinareños hemos construido y que seguiremos construyendo.

¡Viva Fidel!

¡Viva la Educación Superior cubana y  pinareña!

¡Patria o Muerte!

¡Venceremos!

Acerca del autor

dcom

VREURI

Dejar un comentario