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Psico-ayuda

ESCUELA PARA PADRES. PARTE 2

Hoy nos gustaría compartir con ustedes la segunda parte del mensaje de las doctoras M.Sc. Alina Rivero Brito y M.Sc. Zoraya Coro Carrasco, Especialistas en Psicología Infantil del Hospital Pediátrico de Pinar del Río “Pepe Portilla”, dedicado a los padres.

ESCUELA PARA PADRES  2

 Por M.Sc. Alina Rivero Brito, Psicóloga, Especialista en Psicología Infantil Hospital Pediátrico de Pinar del Río «Pepe Portilla» (alinam@infomed.sld.c)

M.Sc. Zoraya Coro Carrasco, Psicóloga, Especialista en Psicología Infantil Hospital Pediátrico de Pinar del Río»Pepe Portilla» (leovaldo@infomed.sld.cu)

Destinado a los padres:

En situaciones de contingencia como en las que actualmente vive nuestra familia, nuestro país y más allá nuestra humanidad, tenemos que indudablemente pensar y actuar con toda la responsabilidad que adquirimos en el mismo momento que decidimos ser padres. Nuestros hijos constituyen el tesoro mayor que poseemos pero al mismo tiempo dependen de nosotros no solamente en el plano económico sino también en su educación, protección, formación de valores etc. Y es todo esto lo que en estos momentos se pone en juego .Es por ello estimados padres que a ustedes va dirigido nuestro mensaje. Es el momento de actuar y enseñarle a nuestros hijos que son tiempos difíciles donde tenemos que aprender a cuidarnos a tener esa percepción de riesgo que por su inmadurez ellos no alcanzan a comprender  ni  mucho menos a sentirlo como tal.

Para ayudarlos lo primero que tenemos que conocer en qué etapa del desarrollo psicológico esta nuestro hijo apoyarnos   en la actividad rectora que como su nombre indica, monitorea el propio desarrollo en todas las etapas de la vida, para así establecer una serie de acciones encaminadas a este fin.

Para los niños, el sentirse protegidos es algo que les es muy necesario, esta es la base del apoyo en el orden psíquico que precisan. Para el lactante la relación de apego y la satisfacción de las necesidades básicas de alimentación y cuidados forman parte su accionar unido al vínculo social a través de las figuras más cercanas al pequeño los que les deben brindar cariño y amor. El infante en este período de tiempo es muy susceptible, fundamentalmente a los estados de ánimos de la madre es por ello que  un estado ansioso por parte de la madre puede generar ansiedad en el niño.

En la  edad temprana (de 1 a 3 años), el desarrollo de la actividad con los objetos en la acción conjunta con el adulto constituye la actividad rectora de la etapa. El niño comienza a familiarizarse con el mundo de los objetos y a comprender sus funciones a través de  la comunicación con el adulto el cual  es el encargado de responder a las preguntas qué es y para qué sirve. Es aquí donde los padres pueden aprovechar este periodo de tiempo en casa y ayudar  a los pequeños pues con ello contribuimos a su desarrollo. Dando  respuestas adecuadas a sus intereses cognoscitivos y estimulando  el juego, lo que permite que desarrolle sus habilidades para interactuar con otros niños y adultos de forma placentera.

En el niño preescolar (4 a 5 años), la actividad rectora en esta etapa es el juego de roles, ya que posibilita las adquisiciones psicológicas fundamentales del periodo. Y ya desde aquí   exhortamos a los padres  a desbordar su creatividad y aprovechar esta actividad e ir incorporando elementos del autocuidado y la responsabilidad ante la enfermedad como es el lavado de manos, el no salir  de la casa con la bebe (muñeca) porque se puede enfermar ahora (y aclarar muy bien ahora, pues este es un periodo de contingencia) aunque las demás medidas deben permanecer siempre. Todo ello se puede agregar en cualquier rol que el niño posea en el juego que realiza  logrando así que poco a poco  se vayan concientizando estos mensajes tan importantes    Además de los juegos conocidos de casitas, el médico, el bodeguero, el maestro etc, se puede incorporar otros papeles.

Para el escolar(6 a 11 años), la actividad más importante o rectora lo constituye el estudio y amén de que ya nuestro sistema de educación está haciendo posible el acercamiento de la escuela a las casa a través de las tele clases los padres debemos estar muy atentos a esto y motivar a nuestros niños a la realización de tareas, incentivarles el interés cognoscitivo , propiciarles la curiosidad basados primordialmente en el momento de salud en el que nos encontramos y reforzarles las medidas de autoprotección pero se pueden incorporar para esto juegos de reglas en los cuales se les imponga un premio ante el logro de la meta que queramos que sea asimilada como contenido aprendido. También nos podemos apoyar en las narraciones o cuentos. Para ello tenemos que focalizarnos en el texto y la importancia que pueda tener a nuestros fines, el narrador puede también ser un personaje en la obra, que tiene necesariamente que cumplir con todas las normas de ser un personaje,  puede contar sus propios pensamientos y opiniones, pero no los de los demás personajes, a no ser que estos se lo cuenten. Más allá de la historia que se cuente es la narración de cualquier suceso, incluso de sucesos imaginarios los que nos permite la incorporación de ese contenido en nuestro conocimiento.

Ya en el adolescente(12 a 18 años), la situación es otra pues en este grupo la actividad rectora está fundamentada en la relación con los coetáneos es decir las relaciones sociales con sus para iguales situación está que en este periodo de tiempo se encuentra dañada entonces como padres tendríamos que focalizar nuestros esfuerzos en relación con  los adolescentes en elevar su espíritu de responsabilidad, en estimular sus logros y trabajar su autovaloración  en el fortalecimiento de valores básicamente personales ,que les propicie un aumento de la autoestima  que  permita un mejor desarrollo de sus potencialidades.Ser sensibles en detectar sus logros  fundamentalmente en aquellos encaminados al autocuidado, autoprotección de la salud y en el cuidado y protección que deben de tener para con los demás miembros de la familia, del grupo y de la sociedad. Hay que hablar mucho con nuestros adolescentes, hay que dedicarles tiempo, hay que apoyarnos en ellos pues les agrada sentirse útil, necesarios y responsables. Tenemos que apuntalarnos en ellos para el trabajo en el hogar con los pequeños, con los enfermos y con los ancianos que tengamos en nuestra casa. Converse sobre la información oficial sobre el coronavirus en un lenguaje adecuado a la edad y de manera honesta.

Recuerde que la familia y los afectos observan nuestras emociones y comportamientos. Tenga presente que respetar la cuarentena es ya un esfuerzo en sí mismo y como tal es valioso y en los niños y adolescentes este mensaje es necesario reforzarlo.

Converse en familia sobre el sentido altruista de las conductas responsables para que tengan sentido los esfuerzos.

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Departamento de Comunicación Institucional

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